En
conclusión, el proceso de rehabilitación e integración de las personas con
discapacidad intelectual se facilitará en la medida que exista una detección
temprana y un diagnóstico que incluya un enfoque lo más amplio posible, no sólo
del déficit sino de las potencialidades. Asimismo, se requieren políticas
públicas, sistemas y recursos más integradores, integrales y participativos; la
eliminación de las barreras culturales y físicas. En definitiva, igualdad y
equiparación de oportunidades por la sola razón de los derechos y no de la
caridad.
La
discapacidad no es una enfermedad, es una condición humana. El desconocimiento,
la sobreprotección, el aislamiento y la burla son actitudes que evidentemente
debilitan la autoconfianza de las personas con discapacidad intelectual
limitando sus condiciones para desenvolverse y aprovechar sus habilidades
remanentes en función de un desarrollo acorde a su etapa de vida.
Video: Pablo Pineda, licenciado en psicopedagogia con sindrome de down.
recuperado de: https://www.youtube.com/watch?v=DUjYeIJjw5k&feature=youtu.be
Pablo, en el vídeo nos demuestra que el tener una discapacidad no le impidió ser lo que ha logrado hasta el momento, mientras uno quiera, podrá serlo, sin importar las limitaciones.
Video: Pablo Pineda, licenciado en psicopedagogia con sindrome de down.
recuperado de: https://www.youtube.com/watch?v=DUjYeIJjw5k&feature=youtu.be
Pablo, en el vídeo nos demuestra que el tener una discapacidad no le impidió ser lo que ha logrado hasta el momento, mientras uno quiera, podrá serlo, sin importar las limitaciones.
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